El matrimonio, como la sociedad, era jerárquico: el hombre estaba en la escala superior de la jerarquía y la mujer y los hijos, por debajo.

Dos sistemas jurídicos regulaban la institución matrimonial durante el Ancien Régime: por un lado, el derecho canónico se enfocaba en los aspectos religiosos y morales del sacramento, así como en la recopilación de registros; por otro lado, sucesivas ordenanzas reales trataban de organizar el contrato civil y las costumbres regionales le daban las características del lugar.

La iglesia tenía una tendencia a facilitar el acto matrimonial, en vista de ordenar moralmente a la sociedad, disminuir el concubinato y los hijos ilegítimos. No solicitaban el consentimiento paterno, y la edad para casarse la fijaban a partir de los 12 años las mujeres y 14 años los varones.

El rey, en cambio, no se contentaba con la publicación de bandos en las puertas de las parroquias: pedía el consentimiento estricto paterno hasta los 30 años de los hombres y 25 de las mujeres, bajo pena de anular el matrimonio, ser desheredados o incluso en algún momento la pena de muerte. La monarquía, en su posición de salvaguardar el honor de las familias que componen el reino, legisla sobre los aspectos contractuales del acto civil, enfocándose más hacia el tema de la unión de los apellidos y no de las personas.

En cuanto a las costumbres regionales, en las dos regiones jurídicas de Francia (sur de derecho escrito y norte de derecho de costumbres) los aspectos contractuales eran diferentes.

EL MATRIMONIO EN LAS REGIONES DE DERECHO ESCRITO DEL SUR DE FRANCIA:

- Los intereses de los cónyuges están totalmente separados. No existen los bienes comunes. La mujer es totalmente ajena a los asuntos del esposo.

- Los bienes de la mujer son las dotes que les dan sus padres. Tienen carácter de inalienables. Ella no puede dar la dote como garantía de negocios de su marido, está prohibido por ley. Cuando el marido quiere disponer de algún monto de la dote de su esposa, debe hacer una hipoteca contra sus bienes personales, y pagarla con intereses. La mujer no puede por ley, renunciar a la hipoteca para favorecer al marido. Es un sistema destinado a la conservación de los bienes familiares. Inmoviliza, por lo tanto, la rotación de los activos, que son siempre fijos e inalienables.

EL MATRIMONIO EN LAS REGIONES DE DERECHO DE COSTUMBRES DEL NORTE DE FRANCIA:

- Los cónyuges tienen todos sus bienes adquiridos dentro del matrimonio en común. No existe el sistema de dotes: si hay dotes para las hijas, éstas se incorporan íntegramente a la sociedad conyugal. La ventaja de este sistema es que hay más flexibilidad para disponer de los bienes en conjunto, realizar inversiones y acrecentar los patrimonios.

De todas maneras, tanto en en el sur como en el norte, y dentro de las dos legislaciones, los derechos de los cónyuges eran desiguales siempre. En el sur, las mujeres se mantenían siempre bajo la patria potestad del padre o del esposo, y en el norte, la mujer estaba bajo la autoridad de su esposo y no podía firmar ninguna obligación sin su autorización. El hombre sí podía hacerlo por su libre voluntad sin autorización de nadie.

ASPECTOS SOCIALES DE LA VIDA MATRIMONIAL EN EL ANCIEN RÉGIME:

El celibato o soltería era una situación muy poco frecuente en las personas de más de 50 años: sólo un 10%. Los hijos ilegítimos o las concepciones prenupciales también eran bajísimas: un 2%. Los matrimonios eran tardíos: 25 a 27 años en los hombres y 25-26 años para las mujeres. La llegada del primer hijo se producía como promedio a los 18 meses de la boda y luego concebían nuevamente cada dos años, hasta no más de los 40. El promedio de hijos por familia era de 6 a 8, pero la mortalidad infantil era de casi un 50% de los nacimientos.

Las formas de controlar la población era, justamente, los matrimonios tardíos y el espacio apropiado entre nacimientos.

La cantidad de casamientos en segundas nupcias era alta: uno de cada cuatro era un casamiento por segunda vez. Esto estaba ocasionado por la pérdida de hombres en las guerras y las epidemias que éstas traían a las ciudades.

Como la mujer no transmitía la nobleza a sus descendientes, la llegada del hijo varón era siempre privilegiada. Cuando los nacimientos no se producían, jamás se sospechaba de la infertilidad masculina.

Los abortos eran castigados con la pena de muerte. Esto ocasionaba que hubiera gran cantidad de niños abandonados en las calles y en las puertas de las iglesias.

El matrimonio era indisoluble: aún existiendo separación de cuerpos, el vínculo permanecía inalterable hasta la muerte.

CRONOLOGIA DE LA REGLAMENTACION DEL MATRIMONIO EN EL ANCIEN RÉGIME:

Edicto del rey Henri II de 1556:

-Se deshereda y se pone fuera de la ley a los hijos que se casen sin el consentimiento paterno.

En ese momento, se necesitaba para casarse, de la autorización paterna a cualquier edad.

-Todas las mujeres viudas o solteras que no declaren oficialmente su estado de embarazo, y sus hijos sean encontrados muertos luegos de salidos de su vientre, serán culpadas de homicidio y condenadas a la pena de muerte.

Ordenanza real de 1557: Los culpables de "rapto de seducción" (llevarse una niña de su hogar paterno con promesa de matrimonio y sin autorización de los padres) serán condenados a la pena de muerte.

Ordenanza de Blois de 1579: El rey ordena la publicación de bandos por tres feriados consecutivos en la puerta de las iglesias, tal como lo dictamina el Concilio de Trento. Se agrega que debe haber al menos 4 testigos de fé en la ceremonia. La bigamia, los matrimonios consanguíneos y las repudiaciones de las esposas se denunciarán y serán castigados. Los curas deberán llevar, por esta ordenanza real, un registro por duplicado de los matrimonios, y depositarlos en la Secretaría del Tribunal Judicial más próximo.

Se elimina el consentimiento paterno después de la mayoría de edad:A principios del Siglo XVII, se instala la costumbre de la "sommation respectueuse" (interpelación de respeto) que permite a los que se casan, después de la mayoría de edad, ( 25 años mujeres y 30 hombres) de evitar pedir consentimiento paterno. Son escritos hechos por notarios que se envían a los padres informándolos del matrimonio a realizarse. Los padres pueden oponerse, pero esto no invalidará el acto matrimonial. Normalmente, lo demorará, pues deben enviarse tres notificaciones, con intervalos de 15 días y esperar la respuesta de cada una. Esto estaba pensado para dilatar el matrimonio, en caso de oposición paterna, y que pudiera servir de período de reflexión para los contrayentes.

A partir de 1650, hay una multiplicación de concepciones prenupciales y matrimonios clandestinos. Se pone de moda el "matrimonio a la Gaulmin" (Ver barra lateral izquierda en esta página). El Parlamento de Paris establece entonces, en 1692, que no será válido el matrimonio y quedará nulo sin la bendición del sacerdote. En 1730 por una nueva disposición, quienes contraten matrimonios clandestinos serán asimilados a la pena del "rapto de seducción": pena de muerte.

EL MATRIMONIO DESPUES DEL ANCIEN RÉGIME - Continúa>>>